De una idea a un algoritmo
Transformar un problema cotidiano en instrucciones precisas.
Programar consiste en describir una secuencia de operaciones que un equipo puede ejecutar. Antes de elegir un lenguaje, define qué información entra, qué reglas se aplican y qué resultado debe salir. Un algoritmo es esa secuencia, expresada sin depender de una tecnología. No basta con pedir «calcula el precio»: hay que indicar cantidad, precio unitario y condiciones.
Imagina una tienda que vende cuadernos a $2.000. La entrada es la cantidad solicitada. El proceso multiplica cantidad por precio; la salida es el total. Si la cantidad es cero o negativa, el programa debe rechazarla. Esa regla forma parte del problema, no de la apariencia de la página.
Puedes probar un algoritmo a mano con una tabla de seguimiento: anota las entradas, ejecuta cada instrucción en orden y comprueba la salida. Usa un caso normal, un límite y uno inválido. Esto permite detectar errores antes de escribir código.
Paso a paso
- Escribe las entradas y sus tipos.
- Describe las reglas en frases breves.
- Calcula tres casos a mano.
- Revisa si otra persona puede seguir tus instrucciones.
Vamos al código
INICIO
LEER cantidad
SI cantidad < 1 ENTONCES
MOSTRAR "Cantidad inválida"
EN CASO CONTRARIO
total = cantidad * 2000
MOSTRAR total
FIN SI
FINCantidad 3 → 6000. Cantidad 0 → Cantidad inválida.
AHORA TE TOCA A TI
Ponlo en práctica.
Diseña el algoritmo de un estacionamiento que cobra $800 por hora completa. Acepta solamente una cantidad entera de horas mayor o igual a 1. Prueba 1, 4 y 0 horas.
Consultar la solución
Leer horas. Si no es un entero o es menor a 1, mostrar error. En otro caso, total = horas × 800. Los resultados son 800, 3200 y error.
No asumir reglas que el enunciado no define. Aquí no se cobran fracciones de hora.
